11
Sep

Bótox: un posible tratamiento contra el bruxismo

El bótox o toxina botulínica, es uno de los elementos de la medicina moderna que más controversias ha generado. Ha estado prohibido por la Convención de Armas Químicas dada su toxicidad para el ser humano, pero en la actualidad es un recurso medicinal muy utilizado para diversas dolencias. El bruxismo es la última de ellas. Seguir leyendo

17
Jan

Cómo afecta el estrés a mi sonrisa y cómo evitarlo

Desde la consulta de la Clínica Dental Oviedo y Miranda  (tu Dentista de Confianza) queremos tratar un tema importante pero poco tenido en cuenta por los pacientes “¿Cómo afecta el estrés a mi sonrisa?“. Debes saber que la principal patología bucodental relacionada con el estrés es el bruxismo. Consiste en el hábito inconsciente de apretar y rechinar los dientes ejerciendo mucha presión sobre la mandíbula. En la mayoría de casos el bruxismo se da de forma nocturna, mientras dormimos. Esto hace que no nos demos cuenta de sus efectos cuando están muy avanzados: dolores de cabeza, fisuras dentales.

Aunque es difícil de detectar, se sabe que una de las principales causas del bruxismo es el estrés: Se calcula que hasta un 80% de casos de bruxismo se dan en pacientes estresados. Por ello frenar los niveles de estrés es un primer paso para evitar este hábito. A nivel profesional, los odontólogos pueden recomendar el uso de férulas de descarga, que impiden la mordida y frenan sus efectos.

Pero el estrés no sólo está relacionado con el bruxismo. También puede alterar nuestra sonrisa de otras formas menos directas:

  • Gingivitis y periodontitis. Consisten en la inflamación de las encías. Detectarlas a tiempo es esencial para evitar la pérdida del diente afectado.
  • Irritaciones bucales. Llagas, aftas… Se deben a diversos factores; entre ellos, estar estresado.
  • Xerostomía. El síndrome de la boca seca también se debe a un aumento de los niveles de estrés.

¿Cómo reducir el estrés y conseguir una sonrisa más sana?

Tu Dentista de Confianza en Lanzarote te anima a seguir estos trucos y hábitos de vida:

Existen diversos trucos: escuchar música relajante, tomarnos las cosas con más calma, meditar… Practicar algún deporte también ayuda a liberar tensiones. La relajación para estar menos estresado puede ser la clave para sentirnos mejor y sonreír mejor.

16
Jun

Si los niños sufren estrés…también sus bocas

 

A veces pensamos que el estrés sólo puede afectar a los adultos, pero no es así. Un estado de excesiva actividad y ansiedad puede provocar también en los más pequeños episodios de estrés que repercutan negativamente en su boca. A mayor ansiedad se incrementarán los índices de acidez que acabarán atacando el esmalte de los dientes. El estrés puede desembocar en la inflamación y el sangrado de las encías, el primer paso para que se convierta en una enfermedad crónica o gingivitis.

Además del dolor durante el cepillado y la mayor sensibilidad de las encías a los cambios de temperatura, un síntoma muy común del estrés es el bruxismo que no sólo afectará a la dentadura, sino que puede acarrear dolores de cabeza, así como de los músculos faciales.

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9
Nov

Cómo influye nuestra salud bucodental en la práctica deportiva

 

La salud de nuestra boca está relacionada con la salud general y nuestro bienestar físico y mental.

Por eso si practicamos deporte y queremos tener un buen rendimiento conviene tener en cuenta estos consejos:

 

  • Visitar al dentista cada seis meses. La presencia de  caries e infecciones producen contracturas musculares.
  • Atender los problemas de mordida. La mala oclusión produce tensiones y contracturas que pueden afectar a todo el sistema muscular.
  • Evitar la  enfermedad periodontal. Ésta puede producir infecciones en órganos principales y problemas cardíacos.
  • Tomar precauciones si se practican deportes acuáticos. El cloro puede interferir a largo plazo en el esmalte dental.
  • Utilizar un protector bucal personalizado. En los deportes en los que existe riesgo de impacto  una férula que evite la rotura de los dientes si el impacto llega a producirse.
  • Evitar el apretar los dientes conlleva un grave desgaste de la superficie dental, provocando desde dolor a patologías secundarias o incluso bruxismo. Si te ves sometido a tensión, evalúa con tu dentista la utilización de una férula de descarga especial.
  • Remediar las ausencias dentales. Éstas producen maloclusión dental y, por tanto, desencadenan problemas de masticación, contracciones musculares reiterantes, dolores de cabeza e incluso problemas de equilibrio. Si te falta alguna pieza es muy importante que te coloquen un implante para evitar problemas.

Y recuerda, ante cualquier duda consulta a tu especialista de referencia.

1
Jun

Hábitos no saludables para nuestra boca

A lo largo de nuestra vida, las personas vamos adquiriendo hábitos nocivos, no siendo siempre conscientes del peligro que representan para nuestra salud bucodental.

Un hábito especialmente nocivo es el tabaquismo. Entre las alteraciones que el tabaco produce en la boca se encuentran problemas graves de encías, mayor riesgo de caries, posible pérdida de dientes… Además, ciertos tratamientos dentales como las cirugías y la colocación de implantes pueden fracasar por su causa.

Aparte del tabaquismo la ingesta no moderada de alcohol quemas las encías alterando su estructura. Esto puede ocasionar la pérdida de dientes y el cáncer oral. El alcoholismo unido al tabaquismo potencia la posibilidad de padecer cáncer.

Además del consumo del tabaco y alcohol existen comportamientos muy perjudiciales para sus dientes tales como apretarlos o rechinarlos, como el bruxismo. El bruxismo ocasiona fracturas en los dientes y degaste severo a la larga e incrementa la sensibilidad dental. Si el bruxismo persiste traerá problemas periodontales y dolor en la articulación de la mandíbula.

Si a usted le gusta mascar chicle, consuma chicles sin azúcar que contengan xilitol pues este componente ayuda a proteger contra la caries. Sin embargo no se exceda ya que podría llegar a estresar los músculos masticatorios y la articulación de la mandíbula.

Aparte del bruxismo existen otros hábitos nocivos como la succión del pulgar, algo relativamente frecuente entre los niños.  Este hábito produce un movimiento anómalo de los dientes y puede incluso alterar el desarrollo y forma de la boca. Si observa este mal hábito en su hijo consulte a su dentista cómo corregirlo.

Además conductas tales  como morderse las uñas o bolígrafos son negativos ya que pueden desgastar los dientes o fracturarlos. Los malos hábitos suelen guardar relación con el estrés, si fueran severos es posible que requieran también la intervención de otros especialistas. Sustituya los malos hábitos por otros positivos como, por ejemplo, revisiones periódicas harán de su sonrisa, una sonrisa perfecta.

27
Apr

Bruxismo: qué lo provoca y cómo tratarlo

El bruxismo es el rechinar o apretar los dientes por causas aparentemente no funcionales.

Una de las causas que lo provoca es el estrés emocional; a nivel de sistema nervioso se producen descargas que pueden producir estos movimientos de forma involuntaria durante la noche o bien durante el día aunque con menos frecuencia.

Los síntomas más frecuentes detectados en los pacientes son dolores de cabeza continuados principalmente por las mañanas, cefaleas tensionales,  cervicalgia (dolores en el cuello o al masticar).  Hay personas que tienen problemas al abrir la boca o bien que se quedan trabados sin saber cuál es la causa, no es otra que el bruxismo. El bruxismo afecta a la articulación temporomandibular encargada de la masticación.

Es importante que el paciente se haga un examen muy exhaustivo ya que son muchos los síntomas y necesitamos saber qué es lo que lo está provocando. Ya que no está en la misma situación aquel paciente que llega a la consulta sin poder abrir la boca que un paciente que tiene dolores musculares y dolores de cabeza crónicos. El tratamiento deberá adaptarse a cada situación así como las técnicas encargadas de reducir la actividad de los dientes y liberar la tensión de los músculos.

Es importante que el paciente llegue a controlar su bruxismo por lo menos durante el día gracias a las terapias de autocuidados. Si padeces de bruxismo  es conveniente que acudas a tu odontólogo para que te recomiende una férula de descarga, oclusal o de relajación.

16
Mar

Cómo afecta mordernos las uñas a nuestra salud bucodental

 

El comerse las uñas es un hábito compulsivo que puede afectar a niños y adultos. Medicamente se le conoce como onicofagia.

Morderse las uñas es un hábito que, a menudo, comienza en la infancia. Los estudios demuestran que un 60% de los niños y el 45% de los adolescentes se muerden las uñas. Es menos frecuente después de los 18 años, pero es un hábito que puede continuar hasta la edad adulta. Muchos adultos y niños en ocasiones no son conscientes de que se están mordiendo las uñas; el estrés y el aburrimiento son una de las primeras causas. Es una forma de aliviar la ansiedad, las frustraciones y la soledad que son los desencadenantes adicionales.

Por ejemplo, la mayoría de los niños con onicofagia tienes problemas para desarrollar habilidades sociales. Como adultos este problema afecta a la propia autoestima ya que la persona percibe que no es capaz controlar sus impulsos. Y es así en los casos más graves, un impulso incontrolable que requiere de ayudas específicas para poder eliminarlo.
Se trata de un hábito adquirido bien por imitación bien como válvula de escape a alguna situación de estrés buscando algo para tranquilizarse.

El morderse las uñas y las cutículas tiene consecuencias físicas y emocionales:

  • Puede dejar los dedos enrojecidos y doloridos. El área de la piel alrededor de las uñas puede sangrar e infectarse.
  • Afecta a los dientes a su alineación y su fuerza ya que los debilita.
  • Mayor posibilidad de padecer halitosis.
    Si eres de l@s que se muerde las uñas habitualmente podrías tener serios problemas con el aliento. Sí, da igual que te laves los dientes después de cada comida y que luzcas una sonrisa perfecta o que hagas la digestión de forma correcta. Si las bacterias presentes en tus uñas acaban en la boca, el organismo genera partículas y sustancias que tienen como objetivo defenderse de forma natural de estos ‘ataques’ externos y que tienen un olor muy desagradable.
  • Favorecer el desarrollo de la gingivitis.
  • Incrementa las posibilidades de padecer bruxismo, hábito involuntario de apretar y rechinar los dientes lo que genera dolores fuertes en la mandíbula y cefaleas, además de evidentes daños en la dentadura.
  • Posibles fracturas tanto del esmalte como de la pieza dental.
  • Si las uñas están llenas de bacterias y nos llevamos éstas a la boca podemos favorecer la aparición de desagradables herpes en lugares tan dolorosos como los labios e incluso lesiones bucales que podrían afectar de forma directa a nuestros dientes y que podrían obligarnos a tener que recurrir al odontólogo

Es un hábito difícil de romper, pero no es imposible, se puede conseguir con motivación y fuerza de voluntad. Existen remedios caseros que pueden servir de complemento:

Ajo por su persistente sabor. Es un antiséptico natural y ayuda a fortalecer las uñas mateniendo controladas las infecciones.

Aceite de Neem. Su amargo sabor ayudará a la hora de evitar que nos mordamos las uñas. Su componente antiséptico las mantiene libres de infecciones.

Calabaza amarga. Se puede utilizar tras machacarla como pasta ya que tiene un alto sabor amargo.

Tiras adhesivas. Otra buena barrera para evitar mordernos las uñas tapándolas, ojos que no ven…

¿Y bien? La próxima vez lo pensarás un poco más antes de meterte los dedos en la boca, no? 😉

21
Aug

Salud bucodental. Diccionario odontológico (I)

salud dental 1

Normalmente, la educación que recibimos a lo largo de nuestras vidas, sobre todo durante la infancia y la adolescencia, resulta suficiente para interiorizar los conceptos más básicos que nos aseguran una buena higiene bucodental. Sin embargo, la salud de la boca es amplísima, por lo que aquí iniciamos un serial que hemos bautizado Salud bucodental. Diccionario Odontológico en el que se irán definiendo conceptos en torno a la misma y a la profesión odontológica a lo largo de varios posts.

Desde el Centro Odontológico Oviedo y Miranda queremos acercaros un poquito más a los buenos hábitos bucodentales. Y abrimos fuego con tres conceptos de los más conocidos para todos: bruxismo, caries y piorrea.

 

BRUXISMO: cuando los dientes rechinan

El bruxismo es una conducta involuntaria que consiste en apretar o hacer rechinar entre sí las estructuras dentales sin que exista ninguna función en concreto. Las estadísticas hablan de que lo padecen entre 10 y 20 personas de cada 100. En ocasiones puede generar dolor en los músculos de la mandíbula, cuello y oído y dolores de cabeza. Muchas veces se encuentra el estrés como causa, por lo que el tratamiento de éste puede ser una solución para acabar con el bruxismo.

Se establecen dos clasificaciones de bruxismo: céntrico (apretamiento) y excéntrico (frotamiento). Se sufre indistintamente durante el día o la noche, aunque en este segundo caso es habitual que quien lo padezca no sea consciente de ello. Suele ser otra persona el que se lo acaba comunicando, o también el dentista, que denotaría una erosión del esmalte y la dentina en la consulta.

 

CARIES: evítalas con prevención

La caries es una patología multifactorial que provoca la destrucción los tejidos que forman los dientes como consecuencia de la desmineralización que los ácidos de la placa bacteriana causan. Ese ácido se crea a partir de las propias bacterias presentes en los restos de comida que entran y se quedan adheridos en la cavidad bucal.

Factores que provocan la aparición de la caries son el consumo abundante de azúcar y también de los ácidos contenidos en determinadas bebidas. Pero el principal es descuidar la higiene bucodental: no proceder al cepillado de los dientes con frecuencia o ejecutarlo de manera incorrecta;  usar un dentífrico inadecuado; no utilizar hilo dental… Además, hay una causa contra la que poco se puede lugar: la genética, ya que hay unas personas con una predisposición mayor para la caries.

Otro factor que condiciona la caries es el pH de la saliva, ya que después de la erosión del esmalte ataca a la dentina, llegando a la pulpa dental y generando inflamación, pulpitis, y, en su caso, posterior necrosis. Sin un tratamiento adecuado con el diente, puede derivar en una inflamación alrededor del extremo de la raíz (ápice), generando una periodontitis apical. Para los casos más extremos, puede convertirse en un absceso dental, celulitis o incluso en la conocida como angina de Ludwig.

 

PIORREA: conocida como periodontitis

A la piorrea la conocemos habitualmente como periodontitis. Es una enfermedad que se puede manifestar en un primer momento como gingivitis, aunque de continuar con una pérdida de inserción colágena, recesión gingival, e incluso la pérdida de hueso, termina destruyendo la zona ósea que sostiene al diente si no aplica el tratamiento correcto. Si ese soporte no se conserva, perderemos también el diente.

De origen bacteriano con afección al tejido que sostiene los dientes (periodonto, formado por la encía, el hueso alveolar, el cemento radicular y el ligamento periodontal) es más habitual entre los adultos por encima de los 35 años, aunque también puede hacer acto de aparición en edades más tempranas.

 

Fotografía: www.freedigitalphotos.net

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